Lo posible

Banda sonora de “Lo imposible” (2012) de Fernando Velázquez

No toda la música la sentimos igual. No toda nos llega, pero la que lo hace, puede conseguirlo de forma muy intensa. Lo imposible resulta posible cuando encontramos una pieza que nos alcanza y lo hace de forma diferente cada vez que nos pide que la escuchemos, pues no somos nosotros los que decidimos qué escuchar, sino la música quién nos elige para que la oigamos.

Fernando Velázquez compuso esta pieza y ella me eligió para que la escuchara… Ayer también.

Hablamos de música y de la facilidad con la que te encuentras a ti mismo si dejas que te lleve y la escuchas de verdad. Cuando la sientes. Cuando se materializa. Cuando te abraza.

Envidio a aquellos que hacen música. A esos que saben ubicar una nota en el lugar perfecto del pentagrama y te hace sentir por encima de todo. Solo unos pocos ven con claridad ese lugar y consiguen ese nivel de expresión.

La madre real que sufrió la historia que narra la película de J. A. Bayona habló con estos músicos y les dijo que solo desde el arte se podía hacer entender lo que pasó su familia frente a la catástrofe. Menuda responsabilidad les dejó, pero que bien lo entendieron. Tan bien que al servirse de este arte, este siempre va más allá.

El filme no habla de un tsunami. No. Su impactante inicio nos ubica en una situación desoladora en la que parece que todo está perdido. Todo. Después nos habla del sentimiento de pérdida. De estar exhausto, derrotado, hundido, y sin embargo, seguir con la esperanza porque si hay una ínfima posibilidad, no puedes dejar de buscar a quien quieres y sabes que te quieren. Es entonces cuando vemos lo que quiere contarnos. Reencontrarse. Esta película, esta partitura hablan de reencuentros.

Hasta que no perdemos algo, se dice que no lo valoramos como merece. Y si perdiéramos a las personas que más nos importan de repente… Si creyéramos que no volveremos a verlas. A sentirlas. A abrazarlas… Entonces crees que eres tú el que debería haber desaparecido para dejar de sentir. Seguramente daríamos la vida por volver a abrazar a tu hijo, tu padre, tu pareja, tus amigos… a todos los que sientes tu familia. Y eso es lo que escuchamos cuando dejamos que esta música nos hable. De ese abrazo. De ese reencuentro que parecía imposible.

¿Puede que nos hable de algo más? ¡Claro! La música siempre nos habla y nosotros decidimos hasta dónde escucharla. ¿Y de qué me habló a mi ayer? Seré breve:

Y si pudiéramos ver nuestra propia pérdida. Y si el tsunami es interior y no te encuentras. Y si estás exhausto, derrotado y hundido. Entonces pasamos a saber si nos queremos o no. Se pone a prueba lo que sentimos hacia nosotros mismos y no siempre ganamos. Perdemos muchas veces, pero otras, ese ínfimo hilo de amor propio aparece y se convierte en tu esperanza. La esperanza en tu motor y los que te quieren allanan tu camino. Comienzas tu propia búsqueda, tropiezas, te levantas, vuelves a caer y de nuevo te levantas. En algún momento de una caída, quizá alguien te de la mano ¡menuda suerte, llegarás antes! Te diga que eres extraordinario, que quiere ser tus fuerzas hasta que encuentres las tuyas, que sueña con sacarte del agua… Te frotas los ojos, pero es verdad y te está ayudando. Entonces escuchas su música. Las personas somos música y hay quien colabora a ponerte en pie y da un paso atrás para que camines hasta tu propio reencuentro imposible. Ese día estarás renovado. Serás fuerte. Lo habrás hecho posible. Es entonces que si miras a tu lado y tienes la suerte de encontrar a esas personas… gírate un momento hacia ellas. No hables. Mírales con todo el amor y agradecimiento que puedas. Haz que se sientan valorados. Abrázalos con emoción y que noten que en ese momento sois el punto álgido de esta partitura. Sois esa nota ubicada en el momento perfecto del pentagrama… Y así sin darte cuenta, la música se materializa. Se torna humana y te abraza. Dejaréis de oírla pero no de sentirla porque en ese momento, vosotros sois música y la música se detendrá para escucharos.

10 comentarios en “Lo posible”

  1. Describes los sentimientos con una claridad que ya los transformas en música personalizada
    Los elogios se quedan muy cortos para ti. Eres de una sensibilidad extraordinaria que por desgracia pocos poseemos

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  2. Convertirse en música y llegar al punto álgido de la partitura en un sólo día… es un gran trabajo en equipo!, enhorabuena!!

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    • Así es. Un abrazo es cosa de dos. Que se apoyan, se demuestran y se sienten tanto que la emoción llena a ambos. Si lo has conseguido en un solo día, sin duda eres música.

      Todos nos hundimos en algún momento. Hay quién sueña con sacarnos del agua y quién te hace sentir la nota más elevada de una sinfonía. Sin duda ese sentimiento necesita valor y por tus palabras, lo tienes.

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  3. He leído, mientras escuchaba, y he sentido tus abrazos mientras lo hacia.
    Gracias por la lágrima que ha nacido, de la emoción que he sentido, mientra te Leía.

    Te SuperQuiero

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